script

CONSIGUE AQUI TUS ENTRADAS SIN COLAS...

Crítica: "Dune", por Javier Collantes

La llamada ciencia ficción, las restauraciones de otras películas, son objeto de diferentes perspectivas, una nueva luz en diferentes versiones. En el año 1984, David Lynch dirigió la adaptación cinematográfica del autor Frank Herbert. En su momento la película no se entendió, no se comprendió, siendo una película maldita para muchos, alabada por pocos. Lynch y su modo de entender una obra muy interesante, reconociendo por mi parte que el film de Lynch me gustó. Una nueva toma por parte del excelente director Dennis Villeneuve nos muestra nuevos tonos en la obra cinematográfica, distinta y posiblemente inigualable.


Dune es algo más que una película de ciencia ficción, es una aventura al interior de sus protagonistas en un planeta llamado Arrakis, el planeta del desierto, feudo de la familia Harkonnen desde hace muchas generaciones que en manos de la casa de Atreides después de que el emperador ceda a la casa la explotación de las reservas de especia, una de las importantes materias primas del espacio galáctico y una draga capaz de amplificar la conciencia y alargar la vida. El Duque Leo, la dama Jessica y su hijo Paul Atreides llegan a Dune con la esperanza de recuperar el nombre de su casa, pero comienza una trama de traiciones, poder, destrucción, engaños... y la valoración de los habitantes de Dune, los Fremer, una raza del desierto con una extraña relación con la especia.


De forma extraordinaria, Villeneuve dirige una obra maestra del séptimo arte, cuya concepción de la capacidad visual, narrativa, presentación de sus personajes, tramas... resulta absolutamente magistral. Una asombrosa banda sonora del compositor Hans Zimmer acompasa la esencia del cine, su capacidad de sorprender y emocionar. A pesar de una presunta frialdad en sus personajes, todo nos lleva a la sensación, al tono hipnótico en sus imágenes, secuencias espectaculares, diálogos, guion... suponen una perfecta definición del cine para ver en salas de cine. Las interpretaciones son otro de los grandes registros de la película.


Timothée Chalamet, Rebeca Ferguson, Oscar Isaac, Zendaya, Charlotte Ramplin y Javier Bardem, entre otros, componen un magnífico mosaico interpretativo. La fotografía es sobresaliente y da lugar a una iluminación más allá del propio universo. Las influencias de Star Wars están presentes, pero Dune es fundamentalmente un film mesiánico, bíblico, espiritual... de planos generales, gusanos en el desierto, la imagen de Lawrence de Arabia, un cuadro preciso de Arrakis, en un desierto de dunas, luchas, tonos de Shakespeare, pasando a ser una obra majestuosa en su condición cinematográfica, simplemente cine de categoría.