script

CONSIGUE AQUI TUS ENTRADAS SIN COLAS...

"Nos vemos en los bares... de cine I", por Javier Collantes

Las actuales medidas decretadas en Cantabria para atajar la presencia de la Covid-19 incluyen el cierre de los interiores de los establecimientos de hostelería, motivo por el que las reuniones sociales, según el máximo permitido en cada momento por las autoridades sanitarias, se han trasladado, incluso pese a los episodios meteorológicos más adversos, a las terrazas, por extensión balcones, tanto domésticos como hoteleros. Con el deseo de que en un futuro más bien cercano la situación epidemiológica permita la reapertura de los locales, vaya a continuación nuestro homenaje y reconocimiento a los que en estos momentos, y siempre respetando la normativa vigente, se han convertido en espacios alternativos para la socialización cinéfaga y a los que confiamos volverán a serlo.


El Hotel New Hampshire, película de los ochenta dirigida por Tony Richardson con un reparto sorprendente formado por Jodie Foster, Beau Bridges, Rob Lowe, Nastassja Kinski... un film ambientado en el verano de 1939 que combina el drama, el romance, la comedia y la nostalgia, un relato por momentos fascinante. Un estudiante de Harvard trabaja en un hotel, se enamora de una chica de la localidad y posteriormente se casa con ella. Tras la Segunda Guerra Mundial, la pareja regresa a dicha localidad, pero comprobarán que todo ha sido destruido. Al comprar la escuela del pueblo, la convierten en el hotel de sus recuerdos. Un relato cinematográfico completo que refuerza su narrativa, imágenes e interpretaciones. Un hotel que traspasa al tiempo.


New Rose Hotel, un film dirigido por el inquieto y sensacional cineasta Abel Ferrara e interpretado por Annabella Sciorra, Christopher Walken, Willem Dafoe y Asia Argento. Un ingeniero de genética, dos empresas -una alemana, otra japonesa- se disputan su incorporación. Unos revolucionarios descubrimientos contienen el poder de transformar el mundo. Con dosis de dinero y contratos mercenarios, el gancho resulta ser contratar a una prostituta para atraer a dicho ingeniero. Un hotel especial, de color, en esta especie de submundo que muestra vicisitudes de puesta en escena moderna y cautivadora.