script

CONSIGUE AQUI TUS ENTRADAS SIN COLAS...

Crítica: "Amigo", por Paco España

Un coche llega a una casa de campo, del asiento del conductor se apea un hombre fuerte que saca del maletero una silla de ruedas que despliega con dificultad, y saca a otro hombre, éste mas débil, del asiento junto al conductor y le acomoda, con series dificultades, en la citada silla de ruedas. Más tarde veremos que el coche se corresponde a la época en la que se encuadra la historia, finales del siglo XX, lo vemos por el mobiliario y sobre todo por los programas que aparecen en un televisor de tubo. ¿Qué pasa con estos dos hombres? ¿Cuál es la relación que les une?


Esto es algo que iremos viendo según avanza Amigo, una película que evoca ¿Qué fue de Baby Jane?, la película que dirigiera en 1962 Robert Aldrich; a El resplandor, de 1980, dirigida por Stanley Kubrick; y a Misery, la película de Rob Reiner de 1990; todo ello barnizado por la mano de Narciso Ibáñez Serrador y sus inolvidables Historias para no dormir. Una vez dentro ya no salimos de la casa, que se muestra como perfecto escenario de los horrores internos de ambos protagonistas: Javier Botet (Expediente Warren, IT) y David Pareja (Matar a Dios), dos actores en alza y sobre los que se sostiene todo el peso de la tensión dramática. La dirección está a cargo de Óscar Martín, que debuta en la ficción, teniendo en su haber el interesante documental Celuloide colectivo sobre la producción cinematográfica entre 1936 y 1939 en España. El guión de Amigo está firmado por el director y los dos protagonistas, y sabe crear una tensión que hace que sus 85 minutos transcurran sin ser conscientes de su paso.


Amigo es una película sencilla, cuyo presupuesto se presume muy bajo, y que probablemente se trate de un ejercicio de escritura de tres amigos que logran sacar adelante una película de género con estilo, personalidad, buenas interpretaciones, buen acabado y no exenta de una notable ironía, una de las principales características de Botet, un actor castellano-manchego integrante de ese colectivo poseedor de una filosofía concreta y que usa el humor como método de transmisión, encabezado por Joaquín Reyes y que también forman Ernesto Sevilla, Julián López, Raúl Cimas, Carlos Areces, Pablo Chiapella y Anibal Gómez.