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Crítica: "Underwater", por Javier Collantes

El subgénero acuático/anfibio, ecosistemas marítimos y oceánicos para profundizar en el fondo del ser humano en consonancia con la naturaleza y su propia condición, proyecta su inmensidad fílmica una vez más, ahora en modo de homenaje a relatos de catástrofes y terror en los límites abisales, con Underwater, recreación por parte de su director, William Eubank, de títulos emblemáticos como Alien o narraciones literarias tan oscuras como el propio paisaje en el que se desarrolla la acción siguiendo el rastro de Leviathan.


Eubank dirige de forma presentable un ejercicio de investigaciones acuáticas algo desigual, a veces endeble en sus diálogos pero eficaz en su resultado final. Underwater nos cuenta las vicisitudes de una tripulación de seis integrantes que quedan atrapados en el fondo del mar, en una instalación submarina, a consecuencia de un terremoto. Para sobrevivir, estos investigadores tendrán que surcar el lecho oceánico con unos trajes que les permiten disponer de poco oxígeno hasta llegar a una plataforma petrolífera abandonada.


Por el camino tendrán que enfrentarse a sus propios miedos y a criaturas tentaculares que funcionan como depredadores, el mundo anfibio en el abismo de las profundidades. Sobre esta base, Underwater se extiende de forma irregular, con momentos de intensidad máxima y otros en los que doblaje y/o diálogos resultan bastantes endebles. Las sensaciones se derivan aquí de un film entretenido de clase C: imágenes oscuras con cierto sabor inquietante, sobre manera en su parte final, una banda sonora e interpretaciones por lo general aceptables.


En especial, la pareja formada por el comandante Vincent Cassel y la recluta Kristen Stewart, en éste último caso la esencia del relato con sus frases existenciales sobre el ser, la soledad, el miedo y la eternidad. Underwater, que bien podría formar compartir un programa doble en aquellas famosas salas de exhibición cinematográfica de sesión continua con monstruos marinos y emoción calculada, termina siendo un ejemplo de cine en profundidad de abastecimiento narrativo suficiente para alcanzar una superficie controlada.