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"Resumen de cine español de 2018", por Paco España

Revisando la relación de títulos estrenados durante este año, son varios de los cuales no conservo ni el más mínimo recuerdo, haciéndome dudar sobre la calidad de mis propias conexiones neuronales o simplemente esas películas son tan superficiales que han hecho streaming por mi cerebro sin dejar rastro. No voy a mencionar ninguna de ellas porque no me acuerdo ni de sus títulos, por eso no aparecerán en este pequeño resumen.


Sin lugar a dudas, el año 2018 es el de dos títulos: Campeones, de Javier Fesser, y El reino, de Rodrigo Sorogoyen. Las capacidades diferentes y la corrupción política como protagonistas de las taquillas, además de todas las entregas de premios cinematográficos. De rondón se ha colado también entre los premiados, y con gran aceptación de publico, esa 'rara avis' entre documental, ficción y animación sobre Ryszard Kapuściński en Angola titulada Un día más con vida, de Raúl de la Fuente y Damian Nenow.


Además de estos tres títulos mencionados, otros han colaborado en aumentar las cifras de taquilla para el producto nacional: Yucatán, de Daniel Monzón; Superlópez, de Javier Caldera; y, en menor medida, Durante la tormenta, de Oriol Paulo. Animales sin collar, de Jota Linares, y Tu hijo, de Miguel Ángel Vivas, se han constituido como propuestas sólidas de entretenimiento con un estilo que comienza a ser muy reconocible dentro del panorama nacional.


Se produjo el regreso de cineastas como Isaki Lacuesta, con Entre dos aguas, y Carlos Vermut, con Quién te cantará, en el pasado festival de San Sebastián, con especial fortuna para el primero. Otros regresos de nombres ilustres con poca o ninguna fortuna han sido La tribu, de Fernando Colomo; Loving Pablo, de Fernando León de Aranoa; El aviso, de Daniel Calparsoro; Las leyes de la termodinámica, de Mateo Gil; Ola de crímenes, de Gracia Querejeta; La sombra de la ley, de Dani de la Torre; El árbol de la sangre, de Julio Medem; Miamor perdido, de Emilio Martínez-Lázaro; y Tiempo después, de José Luis Cuerda. En este apartado también se podría incluir la película española, dirigida por el director iraní Asghar Farhadi, Todos lo saben, el más flojo de sus últimos trabajos.


Y, como todos los años, una serie de títulos de gran calidad que carecen de respaldo publicitario y, por tanto, con una afluencia a las salas muy escasa pese a su extraordinario interés, tal es el caso de Carmen y Lola, de Arantxa Echevarría; Las distancias, de Elena Trapé; Viaje al cuarto de una madre, de Celia Rico Clavellino; Petra, de Jaime Rosales; La mano invisible, de David Macián; Oreina, de Koldo Almandoz; La enfermedad del domingo, de Ramón Salazar; además de dos estupendos documentales: Camarón. Flamenco y revolución, de Alexis Morante, y Eugenio, de Jordi Rovira y Xavier Baig.


Por último, mencionar títulos inclasificables como El fotógrafo de Mauthausen, de Mar Targarona, protagonizado por Mario Casas; el esperpento surrealista Matar a Dios, de Caye Casas y Albert Pintó; y la minimalista Solo, de Hugo Stuven. Ayer mismo me preguntaban qué nota global le pondría al cine español durante el año y creo que, sin apuros, podría alcanzar el BIEN (6/10).