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Santander-Valladolid: Historia de una arquitectura de cine

Este fin de semana, la 63ª Seminci, que se celebra en Valladolid del 20 al 27 de octubre, ha albergado, dentro de la sección Tiempo de Historia pero fuera de concurso, el estreno de Renzo Piano. Un arquitecto para Santander, trabajo documental que han presentado su director, Carlos Saura, y su productor, Alvaro Longoria.


Renzo Piano. Un arquitecto para Santander aborda la figura profesional del genovés en paralelo al desarrollo y construcción del proyecto del Centro Botín, centro de arte que la Fundación Botín ha levantado junto a la bahía de Santander, mediante varias entrevistas al arquitecto y la muestra de cómo el edificio terminado se integra en la ciudad.


Carlos Saura acompañó a Renzo Piano durante los trabajos de construcción del edificio ubicado en el entorno de los Jardines de Pereda, en la capital cántabra, y le entrevistó en numerosas ocasiones, tanto en Santander como en su estudio de Génova. El material resultante constituye una semblanza del arquitecto y, al mismo tiempo, una reflexión sobre el proceso creativo y sobre el arte en general.


Autor de importantes infraestructuras de todo el mundo, como el Centro Pompidou parisino, el Auditorium Parco della Musica en Roma, y el New York Times Building, Renzo Piano, Premio Pritzker 1998, reflexiona ante la cámara como lo hacen también miembros de la familia Botín, impulsores de centro de arte en cuestión, icono de la ciudad y espacio cultural de referencia, su primera obra en nuestro país.


Con Renzo Piano. Un arquitecto para Santander, Carlos Saura se adentra en el mundo de la arquitectura tras varios trabajos que han reflejado distintos aspectos de la creación artística, y, especialmente, en el terreno de la música y la danza: Iberia (2005), Fados (2007), o Flamenco, flamenco (2010), entre otras.



En su dilatada trayectoria, el director oscense ha logrado tres candidaturas a los Oscar y dos a los César, los reconocimientos del Gran Premio del Jurado de Cannes (1976) por Cría cuervos, el Oso de Plata de Berlín por La caza (1966) y Peppermint Frappé (1967), y el de Oro por Deprisa, deprisa (1981); además de un Goya al Mejor Director y al Mejor Guión por ¡Ay, Carmela!.