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Recomendación LdC: "Efecto Frida", de Susana M. Vidal

Nuestra siguiente recomendación literaria (y cinematográfica) no trata de una conducta ejemplar, sino de una personalidad única; de una pintora excelente, sino de una artista excelente; de una mujer fea, sino de un modelo diferente de belleza; de una persona limitada, sino de alguien que cruzó los limites; de feminismo a ultranza, sino de una nueva feminidad; de un carácter atormentado, sino de una naturaleza inspiradora.


Efecto Frida (Espasa), del que se puede leer AQUI el primer capítulo, tampoco trata de alguien políticamente correcto, sino políticamente activo; de narcisismo, sino de autoestima; de un icono deslumbrante, sino de un espejo reflectante; de la Fridomanía, sino de la Fridopasión; de una mujer, sino de muchas. Este libro de Susana M. Vidal, como ella misma asegura 'no trata de ellas, sino de nosotras, porque todas tenemos algo de Frida', y enfoca ocho lecciones de vida.

Susana M. Vidal recupera en Efecto Frida la inspiración de su primera editorial de moda como directora de Elle España, un universo en el que ha seguido profundizando para analizar la influencia de Kahlo en la moda y la cultura pop en títulos como Frida Kahlo: Fashion as the Art Being (Assouline, 2016), inspirado en la contemplación de los vestidos de Frida en la Casa Azul de México y hoy auténtico best seller.

Efecto Frida, sobre una Frida Kahlo convertida en referente del empoderamiento femenino, plantea diferentes constantes vitales como que la feminidad y el feminismo son absolutamente compatibles; el dolor es inevitable, pero el sufrimiento opcional; tu historia es tu marca; la moda es terapéutica; la lealtad no es fidelidad; los defectos pueden ser bellos; la muerte no existe; y, fundamentalmente, sé tu propia musa.

Entre otras reflexiones, y partiendo de la singular artista mexicana presentada como ejemplo vital, Efecto Frida se plantea por qué resulta tan inspiradora o de qué manera feminidad y feminismo son aliados compatibles para alcanzar la igualdad, una senda continuada en la actualidad por celebrities como Taylor Swift, Beyoncé, Emma Watson, Madonna y Monica Bellucci... en compañía de un Diego Rivera con quien mantuvo una relación de igual a igual con admiración y respeto.


Precisamente, Frida transmitía un mensaje en el que la fuerza del feminismo no está solo en la unión de las mujeres, sino en sumar esta fuerza junto a los hombres, o que la exaltación del erotismo y la sexualidad no desacredita ni menoscaba los propósitos esenciales de la igualdad de género, todo ello para una nueva sociedad creativa y luminosa.


Frida es símbolo para el feminismo por su compromiso y ejercicio a través de la pintura de temas tabúes de la mujer hasta ese momento como la maternidad o el aborto; por mostrar el espacio íntimo de la feminidad en la esfera social y cultural; y por su activismo revolucionario contra la injusticia social; y por la libertad con la que vivió su sexualidad.

Hoy, Frida, que casi 60 años después de su muerte se convirtió en 'cover girl' de Vogue México, sería una 'it girl', singular y visionaria apasionada del 'do it yourself' era una estilista de vanguardia que no siguió patrones determinados y marcó tendencia flower power prestando atención a los detalles del 'total look' sobre bases 'tex mix'. La moda fue la armadura que la protegía de su entorno, le transmitía poder y le daba seguridad. Evolucionó su apariencia al tiempo que ella crecía como pintora, de forma intuitiva y autodidacta.

La moda fue su segunda piel: la presentó, la definió, la liberó y la resucitó. Frida se convirtió en inspiración de belleza aceptando que lo hermoso es lo auténtico. En 2002, Salma Hayek se metió, precisamente, en la piel de Frida, película que acabó recibiendo dos (Mejor Maquillaje y Mejor Banda Sonora Original) de los seis Oscar a los que optó. Este biopic de cine centró su relato en la relación de la pintora mexicana con su mentor y marido, Diego Rivera, hasta su controvertido vínculo con Leon Trotsky pasando por muchos de sus aspectos vitales.


El Código Kahlo se basa en un decálogo básico, resumible en 'sé tú misma, siéntete bella más allá de las apariencias porque todo es mental, saca el sufrimiento expresando el dolor, y entrégate a lo que amas con pasión desde lo irracional y hasta donde quieras hacerlo. Susana M. Vidal, autora de Efecto Frida, sentencia que Kahlo 'es como unos jean, sienta bien a todo tipo de edades, razas, sexos, clases sociales y religiones'.