script

CONSIGUE AQUI TUS ENTRADAS SIN COLAS...

Crítica: "Julieta", por Paco España

El estreno de esta película ha estado inevitablemente marcado por la actualidad de los papeles de Panamá. Por eso, excepto un pre-estreno organizado por el programa de televisión "Días de cine" el 1 de Abril en Madrid, no ha habido apariciones públicas del director manchego. Parece, no obstante, que no va a haber problema con estos papeles, ya que, como dice el Gobierno, no es una operación ilegal tener cuentas en este paraíso fiscal, sino que éstas sirvan para defraudar a Hacienda, algo que mirarán muy cuidadosamente.


Mucho me temo que no lo harán con demasiada intensidad, no vaya a ser que se vean reflejados y, de esta manera, la sufrida clase media, cada vez menos media y sí más miserable, será la única que, como siempre, cumplirá escrupulosamente con el erario público. Pero este espacio y estas líneas están destinadas a hablar de cine y, si tenemos que hablar de miserias, que sean cinematográficas.


Después de la solemne tontería de "Los amantes pasajeros", en la que lo único que me extrañó cuando la vi fue que Almodóvar no tuviera nadie cerca que le dijera que es de mala educación arrojar basura a las salas de cine -las comedias también hay que hacerlas bien, como sabe este director por otras películas anteriores de su carrera-, "Julieta" supone una muy agradable sorpresa en la trayectoria del cineasta manchego, quien vuelve por los territorio más fértiles y por los que más cómodo transita: el melodrama familiar con la maternidad muy presente. 


En este caso, la inmensa amargura que invade a una madre por la desaparición voluntaria de su hija durante trece años. Un universo familiar femenino marcado por la tragedia, una historia entre la mejores de este oscarizado realizador. Los abundantes primeros planos de las actrices protagonistas, filmadas con su habitual mirada, nos permiten escudriñar el sufrimiento de estas mujeres. Los constantes saltos temporales y el hecho de que el rol principal esté interpretado por dos actrices tan diferentes entre sí como una enorme Emma Suárez y Adriana Ugarte no producen, sin embargo, ninguna distorsión en la historia ni ningún momento de equívoco temporal.


Con el plano aéreo final sobre el lago Como, uno quiere seguir sabiendo sobre estos personajes que, a dicha altura, ya se han hecho propios: si van a lograr la tan ansiada redención en su sufrimiento o si va a seguir en aumento. Al encomiable trabajo de las dos actrices mencionadas se suman, además, Inma Cuesta, Rossy de Palma -da cuerpo a un personaje similar a 'la vieja del visillo' creada por José Mota con la mala leche del tamiz almodovariano-, Michelle Jenner, Pilar Castro, Susi Sánchez y los eficaces Daniel Grao y Darío Grandinetti que, como sucede habitualmente en los guiones de Almodóvar, son personajes masculinos que tienen mas importancia como detonante de giros argumentales que como peso específico dentro de la narración.