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Reflexiones de cine, según J. J. Campanella

El director argentino de cine Juan José Campanella aseguró, durante su participación en el encuentro "El audiovisual en español" de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, que se ha 'enamorado' del teatro desde que dirige su primera obra desde agosto de 2013, "Parque Lezama" -adaptación de una obra de Herb Gardner-, y que esta nueva faceta 'puede reemplazar en gran medida a la televisión, pero no al cine'. No obstante, matizó que 'seguirá haciendo' las tres cosas.


Campanella comentó que quedó 'exhausto' con su última película, "Futbolín", un film de animación, que, en su opinión, fue 'la más difícil' de todas las que rodó. Preguntado acerca de qué es lo que más le ha atraído del teatro, indicó que 'lo inmediato fue la falta absoluta de tecnologías', ya que, añadió, 'en el teatro donde ensayábamos no había ni cobertura para el móvil'. De este modo, Campanella, ganador del Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2010 por "El secreto de sus ojos", reivindicó que en el teatro 'está el alma de los actores, es una experiencia muy vital' en la que los actores, añadió, 'escuchan todo lo que sucede entre el público'.

No obstante, el realizador argentino puso de relieve aspectos del cine que el teatro no tiene, 'como la artesanía del montaje de una película, que es lo que más me gusta' y la 'inmortalidad del cine, como la de la literatura. Me gusta el control del cine y el descontrol del teatro, por eso me gustaría alternar. El cine tiene una inmortalidad que el teatro no tiene, una permanencia en el tiempo que lamentablemente el teatro nunca va a tener, relató. Campanella, que aseguró que 'no se plantea' adaptar sus películas al teatro, ha asegurado que le 'divierte' la adaptación del director de teatro Garbi Losada de su película "El hijo de la novia", una película que, apuntó, 'se tomó como una descripción política de la crisis de 2001 cuando no lo pretendía'. En cuanto a futuros proyectos cinematográficos, comentó que está hablando con el también escritor argentino Eduardo Sacheri, pero el proyecto 'es tan difícil' que no sabe si 'podremos hacerlo'. Aún así, reconoció que ha tenido 'bastantes ofertas' para dirigir películas estrenadas desde finales del año pasado, como "La ladrona de libros".

En cuanto al uso de las nuevas tecnologías en el cine, Campanella aseguró que a veces piensa que 'el cine pasó a la Historia como algo del siglo XX', pero que en otras ocasiones piensa en 'no ser tan tremendista'. 'Estamos viviendo un momento de revolución, como lo fue la imprenta, porque Internet lo cambió todo de forma increíble en cuanto al acto comunitario de ver cine', algo que, en su opinión, 'va a desaparecer'. Esto se debe en parte, en su opinión, a que los productos televisivos 'son más interesantes', aunque agregó que 'puede haber una reacción' de personas que 'se junten de nuevo a ver el cine en las salas'. A este respecto, comentó que la afluencia de público a las salas de cine argentinas 'está subiendo, pero para ver, sobre todo, películas de Marvel, con alguna comedia que se cuela'.

El director argentino de cine apuesta por cambiar el modelo de comercialización del cine actual, porque 'se ha quedado anticuado' con la irrupción de las nuevas tecnologías e Internet para hacer frente a la piratería, al tiempo que comentó que, del dinero que vale un DVD, la menor parte se la llevan tanto el autor como el productor de la película. Así pues, Campanella lamentó que con la piratería 'desgraciadamente los que sufrimos somos los autores y los distribuidores' y que con el dinero recaudado 'no sólo cobra el director, sino un montón de personas'. 'La gente no tiene por qué pagar una cadena anticuada cuando hay otras formas', aseguró, al tiempo que ha puesto de manifiesto que dicha cadena de venta 'está muy atrasada' con respecto a las nuevas tecnologías.

Campanella reivindicó que 'definitivamente algo tiene que cambiar porque tiene que primar la posibilidad de que el cine se siga viendo, tiene que ser accesible para que cualquier persona lo pueda ver'. El director, que definió de 'muy complejo' el problema de la piratería, también puso de relieve las diferencias entre la piratería en el mundo cinematográfico en comparación con la literatura y la música. En este sentido, recordó que 'una canción se puede escuchar mil veces', mientras que una película 'se ve una sola vez salvo que sea un fanático'.

Por otro lado, preguntado por unas declaraciones del director de cine Quentin Tarantino y su defensa de rodar en 35 milímetros porque rodar en digital es hacer televisión filmada, Campanella contestó que 'no está de acuerdo'. '"El secreto de sus ojos" es digital, no podríamos haberla filmado en 35 milímetros porque no teníamos dinero y los rollos duran un máximo de once minutos y la escena del interrogatorio dura catorce minutos', argumentó. Por todo ello, afirmó que 'es bienvenido todo lo que haga que una película sea más barata', sobre todo en los tiempos actuales. En otro orden de cosas, y preguntado sobre qué consejo le daría a quien quiere empezar a dirigir películas, respondió que es necesario, en su opinión, 'tener fe en una mismo rozando con la arrogancia', pero también 'ser auto-críticos porque eso te permite mejorar'. 'Hay que tener piel de rinoceronte', en alusión a aguantar los malos momentos, al tiempo que indicó que 'una película que de verdad funciona tiene su forma de encontrar su camino'.

Finalmente, Campanella consideró 'frívolo' hacer reivindicaciones políticas en las galas de entregas de premios cinematográficos, en referencia a las declaraciones del presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, Enrique González Macho, quien aseguró que 'odia' que se diga que los Premios Goya 'están politizados'. El realizador argentino aseguró que, como presidente de la Academia del Cine de Argentina, 'lucha a brazo partido' para que las ceremonias sean 'apartidarías, que no apolíticas', añadiendo que 'los artistas tienen todo el derecho a opinar, pero con medida o cuando cuadra'. 'Una gala es un lugar frívolo' para lanzar reivindicaciones políticas, en su opinión.