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Recomendación LdC: "Tokyo Vice", de Jake Adelstein

Recién estrenada en HBO Max la serie homónima con nombres propios y mayúsculos como Michael Mann y Destin Cretton, Tokyo Vice (Península), de Jake Adelstein, la que muchos han calificado como la 'Gomorra' de la Yakuza, la historia del único periodista estadounidense infiltrado en la mayor organización criminal de Japón, de la que se puede leer AQUI un fragmento, es nuestra recomendación 'Lectura de Cine' para esta Semana Santa. A los 24 años, Adelstein se trasladó a Japón y se convirtió en el primer extranjero en la redacción del mayor diario de Japón, el Yomiuri Shinbun.


Durante casi 15 años, además de cubrir las noticias, descubrió el mundo del crimen japonés, las relaciones con la policía y cómo funciona la mafia de los yakuzas, hasta que le amenazara de muerte un barón de la mafia durante su investigación, lo que le llevó a escribir Tokyo Vice. Estuvo bajo la protección del FBI y de la policía japonesa durante varios años, pero decidió no abandonar nunca Tokio, donde vive desde hace más de 30 años. Tras dejar el Yomiuri Shinbun en 2009, continuó su trabajo como periodista de investigación para varios medios: Los Angeles Times, Asia Times, Vice News, Forbes y el Daily Beast. Mientras tanto, escribió dos libros -The last Yakuza y Pay the Devil in Bitcoin- y se convirtió en sacerdote budista en 2017, a los 48 años.


A medio camino entre el thriller y el reportaje periodístico, las más de 500 páginas de Tokyo Vice son un ejemplo de literatura periodística, un relato trepidante no exento de sentido del humor que desgrana los códigos culturales de Japón al tiempo que retrata una de las organizaciones criminales más opacas del mundo, y todo ello desde una posición peligrosa y ambivalente que obligará a Adelstein a moverse en los límites de la ley y a participar en un juego con unas reglas que no domina. A continuación, unos ejemplos para estructurar una idea de la narrativa y de los conceptos de su escenario.


En primer lugar, desde el interior de Tokyo Vice, un ejercicio de auto-diagnóstico por parte del propio Adelstein: 'Cuando llevas unos años como periodista de sucesos, te vuelves insensible. Es natural. Si lloraras por cada víctima o compartieras el dolor de la familia, te volverías loco. Asesinato, incendio provocado, atraco a mano armada, suicidio familiar... Todo termina siendo lo mismo. Acabas deshumanizando a las víctimas, incluso enfadándote con ellas por arruinarte el día libre o las vacaciones que habías planeado. Suena horrible, y lo es. Pero así son las cosas'.


Por otra parte, conocedor en profundidad de la idiosincrasia de un país como Japón y una población como la nipona, Adelstein también firma y traza en Tokyo Vice un retrato pormenorizado de uno y otro con palabras como 'Los japoneses creen que hay una manera correcta de vivir, de amar, de lograr que una mujer tenga un orgasmo, de cortarse el dedo meñique, de sacarse los zapatos, de golpear con un bate, de escribir un artículo sobre un homicidio, de morir; incluso de suicidarse. Hay una manera correcta — una manera perfecta— de hacerlo todo'.


Como complemento perfecto a la lectura, la serie Tokyo Vice, una no ficción inspirada en el relato de Adelstein creada, escrita y producoda por el ganador del Tony J. T. Rogers y protagonizada por Ansel Elgort (West Side Story, Baby Driver). Con los tres primeros episodios ya disponibles, los restantes irán saliendo semanalmente, ritmo oportuno para una lectura y sosegada en paralelo al visionado en plataforma de una serie que suma a uno de los grandes directores de thrillers de los 90, Mann, y al director indie de moda asiático responsable de Shang Chi y la leyenda de los nueve anillos.