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Crítica: "Halloween Kills", por Javier Collantes

A lo largo y ancho, la pantalla vuelve a configurar los relatos del terror, miedo, asesinatos, por medio de sus imágenes, cine que continúa en sus frentes en el impacto muchas veces, pero logrando su misión, dejar aterrado al espectador de estas experiencias fílmicas de los seguidores acérrimos de un estilo del perseguidor y perseguido, en sus líneas de 'salida' y un ¿'final'? Desde 1978, en su primera entrega, hasta ésta última en principio, se ha proyectado Halloween, de alguna manera, hasta en once ocasiones, con un personaje emblemático en el género del slasher más compacto, Michael Myers, y sus múltiples asesinatos que, con su máscara, produce un camino de sensaciones profundamente terroríficas.


Una máscara, un cuchillo, sus manos, su presencia es algo más que una simple aparición, condición que nos lleva a lo largo de sus doce películas, en esta secuela del 2018 de La noche de Halloween, ahora Halloween Kills, que nos conduce a Michael Myers, en su regreso, que no han acabado con su vida. Minutos después de que Laurie Strode, su hija Karen y su nieta Allyson dejen encerrado y ardiendo a Michael, Laurie se dirige al hospital para curarse las heridas creyendo que todo ha terminado. Pero la liberación del asesino, con su ritual, continúa. Haddonfield se levanta ante nuevos asesinatos y la furia del hombre que vuelve por sus instintos de eliminar a todos.


Con este argumento, David Gordon Green dirige con efectividad una secuela simple y entretenida con una banda sonora de Cody Carpenter, John Carpenter y Daniel Davies acorde con el clímax en determinadas secuencias. Jamie Lee Curtis, en un papel muy pequeño, Judy Green y demás intérpretes conforman unos registros típicos sin destacar, pero cumplen su cometido. 40 años después, Jamie Lee Curtis y el espíritu de John Carpenter impregnan cada tramo de Halloween Kills, un film correcto, inferior a la anterior secuela de una trilogía que terminará en 2022 con Halloween Ends, slasher sin mayores pretensiones, puro fuego a través de flashback de una saga digna de enmarcar en el género.