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Crítica: "Viudas", por Javier Collantes

Bajo las influencias del cine convulsivo, sobre atracos, venganzas y supervivencia, los relatos cinematográficos de este corte nos han ofrecido, en sus niveles de calidad y comercialidad, infinidad de títulos que, en general, suelen tener una aceptación equilibrada entre crítica y público. Por dichas razones, las expectativas se acompañan de unos resultados, a veces sorprendentes, en su composición final.


Con el film Viudas, Steve Mc Queen, realizador de dos magníficos trabajos en otra visión del ser humano como Shame y 12 años de esclavitud, presenta una historia basada en una serie de televisión británica que se proyectó entre 1983 y 1985, tuvo una adaptación también para la pequeña pantalla en Estados Unidos en 2002 y, pasando ahora al cine, el director traslada la localización de su historia de Londres a Chicago para dotar la síntesis de su acción con la crudeza de una ciudad.


En este engranaje sofisticado y en el espacio de una ciudad más dura, las contestaciones se desarrollan en imágenes y acciones aparentemente reflexivas. Cuatro mujeres con nada en común, ni ninguna relación entre ellas salvo por las circunstancias de sus difuntos maridos, contraen una deuda que deben pagar a unas personas relacionadas con el mundo de la corrupción y la política, otras esferas y otros mundos en los que sólo un pago salvará sus vidas.


De un modo calmado y sin rociar de frenetismo su ritmo narrativo, la trama de corte político, con sus condicionantes en la diversidad de razas y creencias cuyo índice de criminalidad es alto, se convierte en una situación por la propia ciudad. Sí es cierto que no es una película de atracos al uso, y las protagonistas son casi el eje central de cada paso secuencial entre el sacrificio y el dolor, las relaciones personales y un prisma orientado a otras realidades sociales.


Con una excelente fotografía, una acertada banda sonora, una buena dirección y, por encima, los registros en la interpretación -desde Viola Davis a Liam Neeson pasando por la gran aparición de Robert Duvall-, Viudas es un film aceptable, aunque por instantes no encaja en aspectos inverosímiles y subtramas fuera de campo, o un ritmo cansino y  desigual cuyas secuencias se encuentran por debajo de sus posibilidades. Un ejercicio de cine valorado por su discurso.