script

CONSIGUE AQUI TUS ENTRADAS SIN COLAS...

Las raíces de "La verdad", por María Buenaposada

SANTANDER EXT. DÍA... posiblemente este es el inicio de casi todas las secuencias del guión de la nueva propuesta de Telecinco: La v̶e̶r̶d̶a̶d̶. El thriller nacional ha llegado a la pequeña pantalla el lunes pasado en 'prime time' después de haber estado escondido en los archivos de la cadena desde su rodaje en 2016. A pesar de las dudas que surgían frente a esta ficción, el primer dato ha resultado positivo: líder en audiencia con más del 17% de share.


La serie, rodada en su mayoría en la región cántabra, cuenta con actuaciones tanto de grandes clásicos de la televisión, como Lydia Bosch o Ginés García Millán, como de jóvenes recién estrenados en la profesión, como el modelo internacional Jon Kortajarena, que no pasa desapercibido. La escenografía norteña le da un aire de frescura frente a las localizaciones a las que nos tienen acostumbrados en las series españolas que, en muchas ocasiones, pecan de repetitivas.


En su primer capítulo ya hemos podido ver parajes como los acantilados de Cabo Mayor, o recorridos interurbanos por las calles más céntricas de la capital, algo que a cualquiera mínimamente familiarizado le produce cierto orgullo ver en pantalla. De estos lugares nos queda para rato, ya que Santander va a ser el punto neurálgico de la trama. La premisa parte de un secuestro, hace nueve años, a una niña que, tras este periodo, consigue escapar de sus secuestradores y volver con su familia. Paula (Elena Rivera) es recibida por sus padres y su hermano como si fuera un milagro su vuelta a casa sana y salva.


Pero enseguida nos damos cuenta de que son los únicos que creen su historia, lo cual es aún más sospechoso. Nadie más confía en que ella sea la verdadera niña a la que secuestraron nueve años atrás... Al principio del capítulo, el guión nos choca, nos plantea cuestiones, incluso a veces nos hace dudar de los propios giros de los personajes –'no tiene sentido' era el pensamiento más común-. Pero lo que está claro es que los creadores (los mismos que los de El Príncipe) no quieren que nos encariñemos con ninguno de ellos ya que, al menos en el primer capítulo, ni uno es de fiar. ¿Quién será el portador de la auténtica v̶e̶r̶d̶a̶d̶?