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Las memorias literarias de Hardy, entre discos y películas

La segunda edición de la Feria del Disco y Coleccionismo de Santander, del 22 al 27 de agosto en la Plaza Alfonso XIII en horario de 11:00 a 14:00 horas y de 17:30 a 21:30 horas, ofrece material para aficionados y coleccionistas: vinilos, CD's, DVD's musicales, ediciones limitadas, cómics y libros afines al mundo de la música y el cine... y, precisamente, una presentación literaria-cinematográfica, vermut incluido, muy recomendable. 


Esta cita pluricultural, organizada por Los Huesos de Portobello y Discos Cucos en colaboración con el Ayuntamiento de Santander, ha programado este domingo 27, a las 12:30 horas en Discos Cucos (C/Santa Lucía, 41), la presentación del libro Françoise Hardy: Memorias. La desesperación de los simios... y otras bagatelas (Expediciones Polares, 2017), a cargo del escritor y traductor Felipe Cabrerizo, responsable desde hace años de famosos programas radiofónicos de culto como Psycho Beat!.


Françoise Hardy: Memorias. La desesperación de los simios... y otras bagatelas son las esperadas memorias de un relato en primera persona, un recorrido apasionante de 400 páginas jalonado por personajes como Mick Jagger, Paul McCartney, Bob Dylan, Serge Gainsbourg, Nick Drake, Iggy Pop, Stockhausen o Michel Houellebecq... pero, sobre todo, Jacques Dutronc, la tortuosa pareja con la que la cantante compartiría su vida. 


Nacida en París en 1944 en el seno de una familia humilde, a Françoise Hardy le pica el veneno de la música cuando al comenzar la década de los 60 se topa con una cadena de radio que emite por primera vez rock’n’roll en Francia. Tras hacerse con una guitarra, se lanza a componer canciones sin la más mínima expectativa. Pero su vida cambiará radicalmente el 28 de octubre de 1962, cuando su primer single, Tous les garçons et les filles, aparece en la televisión francesa.


El tema se dispara en las listas de éxitos, alcanza la cifra de dos millones de discos vendidos y la joven cantante, apenas una adolescente, se ve convertida en figura planetaria e imagen de toda una generación. Con la llegada de mayo del 68 y el final del ye-yé, Françoise Hardy abrirá sus influencias musicales: el blues, el rock y la música brasileña entran a formar parte de su recorrido.


Incómoda con la fama y con la industria musical, busca también otras vías para continuar su recorrido: escribe libros, produce discos, realiza programas de radio y, sin dejar nunca de interpretar música y sin perder el pulso creativo, también protagoniza películas como Un castillo de Suecia, ¿Qué tal, Pussycat?, Una bala al corazón, Masculino, femenino: 15 hechos precisos, o Las palomas.