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Crítica: "La seducción", por Javier Collantes

La prestigiosa Sofía Coppola, que con títulos de cierto empaque como Lost in translation o Las vírgenes suicidas entusiasmó a crítica y público, ofrece ahora una versión adaptada al punto de vista psicológico femenino de El seductor, película de Don Siegel con las interpretaciones de Clint Eastwood y Geraldine Page que, en 1971, presentó un trabajo basado en la novela de Thomas Cullinan, una excelente muestra de la perversidad, brutalidad, sexualidad, celos, venganza... desde otros espacios, una visión desde el lado masculino, en otros tiempos, de cine en su amplio sentido de industria y arte. 


Ahora, Sofía Coppola nos ofrece una revisión ajustada al mundo de las mujeres, conservando la argumentación. Guerra Civil estadounidense, un soldado del ejército confederado herido, acogido en una residencia femenina en Virginia, despierta envidias, competitividad, celos... entre mujeres. Un hombre cercado por las circunstancias de una guerra, en un ambiente irrespirable por las circunstancias de los tiempos. Un huido en un ambiente de mujeres sujeto a su ayuda y objetivo de la sensualidad. Una historia de matriarcado, soledad y aislamiento que construye un proceso de rivalidades en un entorno carcelario emocional.


Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes y alabada por la crítica, en mi criterio, y como toda opinión cinematográfica, una obra presuntuosa en sus diversos lenguajes. Un film sofisticado, amputado y desenfocado. En su definición, más fondo que forma. Escasa banda sonora y unos silencios cuyos pasos secuenciales son sobrios, pero carentes de pasión y sexualidad, cuya fotografía de postal se asemeja a esa luz tantas veces utilizada en cine al objeto de adormecer al espectador. Detrás de esto, una utilización de una cámara cuyos ángulos inclinados de derecha a izquierda resultan afectados, sin mostrar nada a cambio.


A La seducción, una muestra sin fuerza de una elección sensible y válida, se le presuponen valores, sí, pero uno no logra captarlos. Al séptimo arte le pido que, ante la frialdad narrativa y/o una analítica preciosista, ofrezca, al menos, algo. En este remake libre no encuentro elemento alguno. A su favor, las interpretaciones de Nicole Kidman, Kirsten Dunst, Elle Fanning... y la  simple presencia, sin más, de Colin Farrell. La seducción puede ser un ejercicio de buenas intenciones, reivindicativa, pero con escaso fuste. Mucha imagen, mucha distancia en su lenguaje cinematográfico, sin salpicar, con sus trazos congelados, en un cuadro pastel sin paisaje al fondo.