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Crítica: "Infierno azul", por Jesús Caro

Hace ya cuarenta años, se dice pronto, del estreno de "Tiburón", todo un clásico del señor Spielberg que dio de sí tres secuelas y sirvió de inspiración a toda una generación de cineastas. Entre ellos seguro que se encontraba el director de origen español, y afincado en EEUU hace más de dos décadas, Jaume Collet-Serra, quien rinde su particular homenaje a dicha cinta.


Collet-Serra se ha hecho un hueco en el panorama cinematográfico gracias a su cuidada estética tras la cámara, su innegable intención de entretener así como la dotación de cierta intensidad dramática a los personajes de sus cintas. Todas estas 'virtudes' se repiten en su nueva apuesta cinematográfica, aparentemente minimalista, cuyo argumento no es novedoso pero sí el tratamiento que se hace del mismo.


Una mujer de muy buen ver (todo sea dicho), una playa paradisíaca, un reducido puñado de secundarios y un tiburón con muy mala leche son los elementos con los que se cuenta para hacernos pasar en tensión casi 90 minutos, eso sí, muy bien aprovechados. En la cinta se muestra, de manera rápida, la relación de la protagonista con su familia y el drama interior de ésta ante una perdida personal (una más que correcta Blake Lively), sin dar muchos detalles y poniendo en situación al espectador frente a sucesos posteriores. 


Por otro lado, peca de contar, en determinados momentos, con situaciones mil veces vistas en este tipo de largometrajes, de personajes excesivamente estereotipados y de secuencias prescindibles: la llegada a la playa, la música, la fotografía parecen más propios de un spot de TV... Sin embargo, todos estos condicionantes no restan en demasía al conjunto final.


Collet-Serra mantiene bien el suspense durante todo el metraje, despliega su poder visual para enfatizar los momentos de máxima tensión y dosifica algún que otro giro imposible de guión, marca de la casa, en favor de la emoción y el espectáculo que justifica este producto. Un entretenimiento disfrutable que se mantiene muy por encima del 90% de films en los que aparecen tiburones.