script

Crítica: "Election: la noche de las bestias", por Javier Collantes

En esta nueva entrega, la tercera de la saga, 'la purga' nos lleva, con cierta fuerza, a la explosión de una temática tan en boga como comercial. Trepidante e intenso, completo de acción, el a priori interés del film se choca con ciertos condicionantes. Su propuesta apocalíptica sobre el mundo de la violencia, de ficción con ribetes de cierta realidad, se sustenta sobre la misma estructura narrativa 'survival' pero con unos personajes más perfilados a los que se otorga mayor protagonismo.


Como en las dos anteriores entregas, aquí continúan las doce horas de impunidad: asesinatos, robos, venganzas... sin  penalizar. Un tiempo de horror en un país dominado por las armas, una ciudad asediada por el propio ser humano y los bajos instintos en plena ejecución. En este entorno en el que se desarrolla la trama, sin embargo, la supuesta profundidad de los personajes queda guillotinada en manos de la conspiración urdida por los nuevos padres fundadores.


La nueva refriega urbana nos presenta a una candidata a la presidencia de Estados Unidos, una senadora víctima en su adolescencia de la popular quita que lidera el movimiento de supresión de la misma, y a su jefe de seguridad, un personaje 'resiliente', ambos en busca de la bocina final de la noche exculpatoria. Una desoladora batalla sin cuartel en una serie de tópicos que, por momentos, resultan plomizos e irregulares, y, en otros, sus diálogos resultan ridículos.


La irregularidad de esta franquicia emite síntomas de agotamiento en sus frentes, un relato endeble y previsible con pocos fragmentos de interés que más parece un correcalles sin sentido del ridículo. A pesar de dichas circunstancias y con un esfuerzo por parte del espectador, puede ofrecer entretenimiento a ratos, dentro de una fórmula que parece agotada y cuya purga sostiene el espectador en una elección de seguir o desconectar de tanta violencia sin ton ni son.