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"Top 5 2015 (2x1)", por Pelayo López


Butaca 5
"El libro de la vida" & "Lo que hacemos en las sombras"

Ambientada en la celebración mexicana del Día de los Muertos y con la producción de Guillermo del Toro, la ilustración cinematográfica novel de Jorge R. Gutiérrez sorprende a propios y extraños en "El libro de la vida". Una historia de amor más allá de tiempo y de lugar, una tragedia latina de ultratumba provista de una imaginería folclórica blandida a espada y capote. El vistoso colorismo, lejos de anticipar una película de animación infantil al uso, transita hacia una creatividad conceptualista cercana a territorios góticos, acechantes oscuridades narrativas que, acompasadas por la partitura proverbial de Gustavo Santaolalla, entregan en pantalla una reflexión sobre la vida y la muerte dispuesta para adultos.



Ejemplo singular del denominado 'mockumentary' o falso documental, "Lo que hacemos en las sombras" retrata la convivencia diaria de cuatro vampiros, compañeros de piso y cada uno con sus propias manías, dando pie (y hemoglobina), en pleno corazón de Nueva Zelanda, a momentos hilarantes teñidos de humor negro. Estas cuatro criaturas, además, intentan encontrar su lugar en el mundo, tanto entre los seres humanos, algunos de ellos sirvientes voluntarios, como entre otras especies tipo los hombres- lobo, con quienes disputan territorio en sus salidas nocturnas. Aunque la sencillez narrativa resulta divertida durante casi todo el metraje, fundamentalmente gracias a una sucesiva serie de sketches hilados cual spaghetti, el ritmo y la frescura del flujo sanguíneo se estanca en el tramo final. La sombra de Nosferatu es alargada. 


Butaca 4
"El niño 44" & "El puente de los espías"

Ambas películas, entre otras muchas características, comparten un punto de partida real, unos guionistas de excepción y, por encima de todo, un ciudadano ejemplar como modelo de sociedad. Las similitudes y convergencias entre los personajes interpretados por Tom Hardy y Tom Hanks rezuman civismo y carácter, aunque, curiosamente, el comportamiento del primero viene marcado por una voluntariedad contra natura y sistema que, sin embargo, el segundo únicamente rebasa en ciertos modos y, desde luego, después del empujón inicial.


Una serie de asesinatos en la Unión Soviética más autoritaria pone a un alto cargo militar contra la espada y la pared, contra su esposa y compañeros. Auspiciado por Ridley Scott, el realizador sueco Daniel Espinosa ("El invitado") acentúa la frialdad ambiental con la del propio intérprete, un hombre de moral capaz de llegar hasta las últimas consecuencias, poniendo en peligro su propia vida y la de los suyos, por llegar a resolver un caso de asesinatos infantiles que el propio Estado niega existir. Del otro lado, un criminal cotidiano con un pasado oscuro y sufrido. Lejos de la espectacularidad, la puesta en escena se sustenta en los cara a cara, en las miradas incriminatorias entre amigos obligados por el deber y amantes enfriados por la causa. El propio Hardy, Noomi Rapace, Gary Oldman, Paddy Considine, Vincent Cassel y Charles Dance apuntalan este exilio cinematográfico por el desencanto propio y colectivo de una sociedad que alimenta la orfandad y castiga la homosexualidad.


Curiosamente, Tom Hanks, para gustos están los colores y las interpretaciones, se convierte en el casi único lastre de una nueva genialidad del maestro Steven Spielberg, un nuevo ejemplo de su innegable condición de cineasta magistral. Apoyado en un soberbio guión lleno de recovecos introspectivos firmado por los hermanos Coen, Spielberg se aleja afortunadamente de su "Caballo de Batalla" y filma un compendio de puño y letra con elementos característicos de su filmografía esencial reciente. Este viaje cinematográfico al otro lado del muro de Berlín nos sitúa, en diferentes puntos de su metraje, ante evidentes recordatorios a títulos como "Munich", "Lincoln", "Salvar al soldado Ryan", "La lista de Schindler"... Un prólogo thriller audaz y rítmico, una continuación judicial de oratoria convincente y fluidez posicional, una narrativa en paralelo marcada por la acción del contraespionaje y un tenso desenlace a tres bandas para cumplir con las personas entre los sistemas patriótico o comunista... Contratado de parapeto ante la opinión pública para una misión imposible que puede echar a perder una reputación profesional y su núcleo familiar, el código y los valores lanzan un órdago en toda regla.


Butaca 3
"Autómata" & "Ex-machina"

Alejadas de la espectacularidad posibilista del cine norteamericano, estas películas europeas presentan una visión propia del futuro. También separados entre ellos mismos por sus propias coordenadas cinematográficas, estos ejemplos de la otra ciencia-ficción presentan elementos de miras de altura prometedores. La esencia robótica y la inteligencia artificial se convierten en los cimientos con los que el español Gabe Ibáñez ("Hierro") y el debutante cineasta británico Alex Garland, hasta ahora guionista de Danny Boyle, construyen dos universos cinematográficos equidistantes.


A pesar de las limitaciones de producción propias de un cine extra-norteamericano, la recreación de un planeta insano con una población diezmada consigue generar una atmósfera gris casi negro muy propicia para este contexto y una estética robótica absolutamente convincente. Con un look de superviviente, Antonio Banderas aporta su solvencia interpretativa para meterse en la piel humana de un agente de seguros, un profesional estricto y meticuloso que se adentrará en un árido desierto social y personal en su lucha por sacar a la luz las conspiraciones corporativas a base de filosofía metafísica. Cine apocalíptico 'made in Spain' emparentado con "Blade Runner" y las propuestas robóticas de Isaac Asimov. Sangre, sudor y polvo frente a las carcasas de chip y los corazones de chips.


Compartiendo la condición minimalista con la película protagonizada por el actor malagueño, la ópera prima de Alex Garland se sustenta, fundamentalmente, en el elemento fílmico que mejor maneja. La herramienta fundamental del libreto cinematográfico, puesta en escena a medio camino entre el terror futurista y el romance gótico, se exprime al máximo para una doble reflexión paralela: por un lado, las posibilidades y peligros de la inteligencia artificial; por otro, el carácter manipulador diseñado por los tres vértices de un triángulo: creativo, operativo y funcional. Entre las cuatro paredes de un complejo tecnológico, el entramado de deseos básicos y sentimientos emocionales de carácter humano serán puestos a prueba por la (im)perfección robótica, un duelo de seducción y posesión de marcada índole sexual. Adán, Domhnall Gleeson ("Una cuestión de tiempo") y Oscar Isaac ("A propósito de Llewyn Davis"), y Eva, la actriz sueca Alicia Vikander ("El séptimo hijo"), tentados por las dudas existenciales y los instintos de supervivencia.


Butaca 2
"Operación UNCLE" & "Spectre"

Entre adaptaciones televisivas y literarias, el género de espías propiamente dicho sigue sumando enteros en la gran pantalla. A un viejo pero rejuvenecido conocido agente doble cero, se ha sumado ahora 'el agente de Cipol'. Sobre un personaje arquetípico en si mismo, y con algunos elementos coincidentes más como el sentido del humor y el gusto por la moda, dos estilos visuales diferentes sacan a la luz del cine las potencialidades de un género que, lejos de limitarse a la espectacularidad de la acción, se adentra en las complejas personalidades de los sujetos, con el rol femenino reivindicando su inteligencia y oficio, y urde tramas de inhabitual interés.  


El 'uncle' Guy Ritchie demuestra, una vez más, ser el primo-hermano de Quentin Tarantino y Oliver Stone en lo que se refiere a estilo visual, planificación camerística y narrativas (des)estructuradas. La apremiante necesidad de CIA y KGB para acabar con una organización criminal les obliga a unirse y trabajar juntos, concretamente a sus dos máximos exponentes. Rivales acérrimos, las órdenes de sus superiores fuerzan una situación que, además de su propia enemistad natural, despierta otro tipo de roces con motivo del tercer vértice del triángulo, la bella, sofisticada e inteligente hija de un científico secuestrado. Dejando de lado el llamativo cameo en plan 'british' de Hugh Grant, o alguna que otra escena de acción como la carrera de coches junto al muro de Berlín, es curioso que el elenco, a priori denostado, se erige como el verdadero soporte de esta premisa argumental básica . Ante la mirada seductora de Alicia Vikander, que repite presencia en estas recomendaciones, Henry 'Superman' Cavill y Armie 'llanero solitario' Hammer exhiben perfiles hercúleos pero, sobre todo, demuestran ser un acierto total de casting para estos personajes. Atención especial al primer encuentro cara a cara entre ambos, y, posteriormente, a la evolución de su relación. Para finalizar, y por si no fuera suficiente, la precisión quirúrgica a la hora de sincronizar imagen y pista sonora, tanto partitura original como temas de época, resulta ser un ejercicio brillante.


El emblemático personaje de James Bond se acerca a su entrega 25 en la gran pantalla, un esperadísimo aniversario cinematográfico a tenor de los últimos episodios de celuloide que han conseguido revitalizar y ensalzar la franquicia británica de una manera magistral. A pesar de una condición crítica con su propio personaje, y además con la opinión popular decantada por otros 007 anteriores, Daniel Craig pulveriza cualquier otra posibilidad actual de meterse en la piel del agente doble cero, salvo que se convierta en mujer o sea negro. La némesis, en esta ocasión, es Christoph Waltz, verdadero líder de la organización "Spectre", con la que tantos años ha luchado un MI6 en plena y sofisticada renovación, y un antagonista como se merece que gana en las distancias cortas y en los vínculos parentales. Para llegar a él, la nueva chica Bond Léa Seydoux será necesaria e innegociable en su irresistible condición de mujer empírica. A favor de la saga, la recuperación del sicario del villano de turno, la redondez argumental para ensamblar el 'reboot' de la misma y la confirmación del estado de salud envidiable de una fórmula base Martini incluido. Sam Mendes demuestra que lo suyo no sólo es la psyque sino también pasar a la acción. Para botón de muestra, la secuencia pre-créditos iniciales, en la que un entorno multitudinario, una base rítmica continuada y un desenlace espectacular nos sitúan a las puertas de un blockbuster en toda regla que ha sabido renovarse para no morir y seguir teniendo licencia para matar.


Butaca 1
"Conducta" & "White God"

Llegados a este punto, dos títulos protagonizados por la (in)cierta inocencia infantil que guardan más de una similitud, seguramente por sus respectivos orígenes y los consiguientes lazos vinculantes fraguados de acero durante varias generaciones, sistemas políticos de tendencias restrictivas y/o aperturistas que reflejan las consecuencias de su obsolescencia y/o resiliencia.


Procedente del ámbito de la educación, el pedagogo y cineasta cubano Ernesto Daranas combina a la perfección sus dos profesiones para relatar la historia de un niño marcado por su entorno violento, salpicado por las peleas callejeras de perros y un contexto con las drogas a la orden del día. Candidata por la Academia de Cine de Cuba para los Oscar, Nominada a los Premios Goya a Mejor Película Iberoamericana y gran triunfadora del Festival de Málaga 2014 (Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz y Premio del Público), esta película se adentra, sin censura, en el sistema educativo, sin dejar de lado las contraindicaciones de una enseñanza vía obligatoriedad y reivindicando el papel fundamental de la empatía del profesorado, y analiza el peso de los valores hoy en día, todo ello sustentado por el incipiente sentimiento amoroso hacia una compañera que le aproxima al protagonista a otras realidades igual de duras y con quien pretende poner tierra de por medio.


A partir de un simbólico juego de palabras en su propio título, la divinidad canina se rebela en una suerte de caos apocalíptico incontrolable, al estilo "El origen del planeta de los simios", como consecuencia de un proceso de venganza masticado por la violencia y el maltrato. Desde el drama social inicial de una familia desestructurada hasta la callejera rebelión animal postrera, donde el can abandonado por dicha familia, en contra del deseo de su hija, convertirá a la joven en única esperanza ante esta brutal amenaza al ser su perro el líder de la carnicería. Retrato realista de la decadencia y debacle de la propia sociedad, el animal abandonado y apaleado se erige como líder rebelde. Autoritarismo deshumanizado, amor indescifrable, simbolismo pretendido, marginación opresiva... son algunas de las claves de esta producción húngara, ejercicio reflexivo necesario en los tiempos que corren. 


Butaca VIP
"Nightcrawler" & "Un otoño sin Berlín"

Incluida en la lista de las 10 mejores películas de 2014 por la NBR (National Board of Review of Motion Pictures) y el AFI (American Film Institute), la ópera prima del guionista de películas como "El legado de Bourne", Dan Gilroy -que también escribe este libreto y ha sido nominado al Oscar al Mejor Guión Original-, es un sorprendente e inquietante thriller protagonizado por Jake Gyllenhaal.


De superviviente marginal de chatarra inservible a paparazzi de turno de guardia, este personaje sin escrúpulos, cercano al Robert de Niro en "Taxi Driver", se adentra en el periodismo sensacionalista después de ser testigo de un brutal accidente y sucumbe a la obsesión (in)consciente por el sueño americano, un delirio ins/cons- pirativo llevado a sus últimas consecuencias a la caza de los sueños de grandeza.


June vuelve a su pueblo natal por sorpresa, después de pasar un tiempo en el extranjero. La vuelta a casa es dolorosa: su familia y su gran amor han cambiado. Ella también ha cambiado, y restablecer los lazos rotos no será fácil. La ópera prima de la directora y guionista vasca Lara Izaguirre es una película que habla de aceptar a la gente que más queremos tal y como son, mismo objetivo con el que el espectador debe visionar esta pequeña gran joya de quilates indefinidos protagonizada por Irene Escolar, una actriz en estado de gracia que encumbra, con el dulcificador rostro y embriagadora mirada de la vecina de al lado, esta historia de silencios incómodos, portazos emocionales y, fundamentalmente, relatos literarios que tienen como protagonista un destino compartido e (ir)renunciable en una estación del año con la desnudez por bandera. Sobre un formato en desuso y de cuadraturas asimétricas, se expande una visión demoledoramente realista del amor en todas sus condiciones, una simbiosis reflexiva cuyo mensaje refuerzan una galería de personajes secundarios sublimes, destacando un benjamín que descubre otra forma de mirar a la vida y su lado oscuro, y, sobre todo, un eremita del desamor encarnado por un Tamar Novas ("Los abrazos rotos") cuyo personaje y su relación establece el paralelismo metafórico: causa y consecuencia, principio y fin. Para rematar la faena, un plano sostenido que alterará en un sentido u otro el latir del corazón de cada espectador.